La triste historia de un niño


Autor: Diego Criado

Un día como cualquier otro, nació un niño en la ciudad de Valledupar, el niño nació al mismo tiempo en que su abuelo falleció mientras este esperaba a que su hija saliera de dar a luz. Esto fue el nuevo inicio de la pequeña familia. Todos los familiares pensaban, que el bebé era un reemplazo por la muerte del joven señor.
El niño iba creciendo con una forma de pensar diferente a su familia, él era consciente de que las personas eran irremplazables en la vida. Su cumpleaños por tener la misma fecha del cumpleaños de su abuelo, no era festejado, los familiares eran felices pero al mismo tiempo tristeza.
El pequeño se hizo grande, a pesar de ser siempre el recordatorio de su abuelo su infancia fue feliz, el que fuese inocente lo hacía ser ignorante de los problemas. Cuando la llegada de su adolescencia se hizo presente, tal vez, iniciaron sus problemas, a raíz de estos problemas que en ocasiones eran comenzaban por pequeñas cosas, como los cambios de humor, peleas pequeñas con familiares que se convertían en una batalla campal que le hicieron cometer errores que marcarían su vida para siempre.
Sus pensamientos empezaron a cambiar, algo un poco raro en él, pues a veces pensaba que la solución a sus problemas era solo dejar de respirar y de existir en un mundo como ese, llego al punto en el que se hacía heridas en los brazos y consumir sustancias psicoactivas que descubrieron en el colegio tiempo después.
Cuando llamaron a sus padres para darles el aviso de lo que hacía su hijo fuera de la institución, se sorprendieron y trataron de ayudar
– ¿Por qué haces esto? –preguntaba su madre dolida, pero él no respondía en ninguna ocasión de que la pregunta fuera formulada
Luego de comenzar un tratamiento, su padre no fue de mucha ayuda ya que no le brindaba el apoyo y la confianza suficiente, su único soporte era su madre, ella era su ángel propio, pues era consciente de que debía sacar a su hijo de esa vida destrozada que llevaba, lo cambio de colegio, le propuso que cambiara de amistades y demás. La vida del chico cambió absolutamente, inicio su cambio, y por petición de su mama busco de dios pero el pensar que no servía para nada seguía ahí.
Después de un tiempo de asistir a la iglesia constantemente, se alejó poco a poco de ella, y siguió su vida como la de un adolescente cualquiera. Su vida no volvió a ser la misma, pues las experiencias que había vivido lo habían marcado toda la vida, pero agradecía a su madre siempre por haber estado a su lado en los momentos más difíciles.
Al final concluyo que lo único eterno en esta existencia es que el amor de una madre y que para ellas no es imposible volver a sus hijos hombres y mujeres de bien.

4 comentarios:

Juan David dijo...

Está muy bien redactada, felicitaciones.

brayanvides dijo...

Muy interesante y bueno el cuento felicidades

LinaVillegas dijo...

Muy Bueno, felicidades.

Anónimo dijo...

MUY BIEN ME GUSTO FELICIDADES

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