Un día cualquiera en mi colegio, me encontraba en el salón de clases, era la quinta hora ya faltaba poco para terminar la jornada, mis compañeros y yo estuvimos concentrados haciendo una evaluación de democracia. Luego de 15 minutos, entregué la evaluación porque habían tocado la campana para el cambio de clases, era ya la última hora, todos teníamos ansias de salir, yo aproveché fui al baño, cuando entré me asusté mucho porque encontré unas gotas de sangre en el piso y me dio miedo y salí corriendo para el salón de clases, en ese momento no se supe que hacer estaba intrigada porque no sabía de quien era la sangre que vi en el baño. Después de un rato no tuve más que contarle a una compañera, pero no conté que me dijera:
- Vamos a ver de quien puede ser.
Mi compañera y yo pedimos permiso para ir al baño, entramos, pero resulta que no era solo las gotas de sangre en el piso, sino que también habían huellas de sangre en las paredes, yo me asusté mucho y en ese momento sentimos el llanto de un bebé en una de las cabinas del baño. Estábamos muy asustadas, pero no nos fuimos queriendo saber qué era lo que pasaba allí, cuando de repente vimos un reflejo, pasó una sombra muy rápida y el llanto del bebé aún seguía, nos acercamos a la cubículo para ver que si había un bebé allí. Entonces entramos en la de al lado y nos asomamos, se encontraba una mujer agachada con la cabeza entre el medio de las piernas y mi compañera gritó muy fuerte, la mujer en ese momento se desapareció.
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